Historia / Referencias históricas

             

                El Municipio de Haría ha tenido y tiene muchas personas que merecen un reconocimiento como persona destacada, por su trabajo extraordinario, pero en esta ocasión nos vamos a referir a la personalidad del vecino DON JAVIER REYES ACUÑA, personaje polifacético, que se ha dedicado en esta vida a casi todo, aunque ahora sea famoso por el hecho de su relación con las fotografías, pero este hombre no es sólo eso, ya que hay que empezar porque estuvo 28 años de funcionario en el Ayuntamiento de Haría, en cuyo tiempo ejerció de Auxiliar Administrativo, de Secretario Habilitado y accidental, de  Ayudante y de Secretario del Juzgado de Paz, conociendo a muchos Alcaldes, a muchos Secretarios y a muchos Jueces de Paz, y puede decirse que hizo de todo, pasando en el año de 1972 a ser funcionario de la Caja Insular de Ahorros, desempeñando cargos Directivos.

                Pero Don Javier Reyes Acuña fue desde muy joven un hombre muy bregador, con ansias de ganarse la vida, y se comprometía con muchas cosas, y puede que hasta más de lo que debiera, y así tuvo que robarle muchas horas al sueño para poder cumplir con todos con los compromisos que había adquirido, que eran muchos, y en las horas normales no hubiera podido cumplir con todo, y así fue por muchos años, el Representante o Corresponsal de varias Casas Comerciales de Lanzarote, y por ello él fue el que nos trajo los primeros aparatos de radio, también de televisión, las máquinas de coser, las lavadoras, las cocinas, las planchas, y se le recuerda aún cuando trajo a principios de los años de 1960, los primeros transistores en forma de maleta con su asa, de color amarillo y otros, pero lo de máquinas de coser fue mucho, y llevaba hasta para La Graciosa de todos los electrodomésticos que se hacían necesarios en los hogares.

                Cuando entró en la Caja de Ahorros en 1972, ya tuvo que ir dejando muchas cosas y las Representaciones las dejó casi en su totalidad, porque no podía seguir atendiendo.

                Pero digamos que la dedicación que posiblemente le haya hecho más popular, sea la de la fotografía, y puede decirse que esta afición la cogió desde muy jovencito, pues ya desde 1943 empezó a hacer alguna fotografía, y así puede decirse que estuvo en esta afición de lleno hasta 1972, en que entró en la Caja Insular de Ahorros y tuvo que dejarlo casi todo.

                Yo le conocí de cerca porque fuimos compañeros en el Ayuntamiento durante muchos años, y sé porque me lo decía, que había dormido poco y que había estado por la noche en el laboratorio revelando fotos, y mostraba sus manos marcadas por los líquidos fuertes que empleaba en estos revelados, y le estropeaban las manos.

                Dentro de la fotografía puede decirse que su mayor trabajo era el de ir a los bailes y fiestas, en especial en  la Sociedad de Máguez, y también en los salones de los Tres Hermanos y de Don Ladislao y sus hijos, con el Canuto de Andrés Betancor y Juan Villalba, pero también llegaba hasta Guatiza y otros lugares, pero también fotografiaba algunas luchadas, encuentros de fútbol, y  también las bodas populares y hasta llegaba a tener dos bodas en una sola tarde.   

                Pero digamos que también tuvo una tremenda tarea cuando empezó el carnet de Identidad obligatorio que lo fue en 1956, y era tanto el volumen que tenía con ello, que no podía dormir tranquilo, y menos mal que su hija mayor especialmente ya empezaba a ayudarle, y es que se había comprometido con la gente, de ir a sacarle las fotos, aparte de sus clientes normales de Haría, con mucha gente de Los Valles, de la Villa y de sus pueblos, de Tinajo, de Yaiza, de Guatiza y de infinidad de lugares más, y había que cumplir, y por ello había que dormir muy poco, y gracias a eso fue cumpliendo con todos sus compromisos.

                Pero Don  Javier también tuvo tiempo de dedicarse a la agricultura, en especial la viticultura y cultivaba y cultiva una finca que heredó de su padre en Tahoyo, de Máguez.

                Don Javier Reyes, con 91 años, tiene una mente muy clara y recuerda a todas las personas en cada una de sus fotos, de las cuales ha hecho un historial y sus índices generales.