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Fuente: Libro PATRIMONIO HISTÓRICO DE CANARIAS

        

Fuente: Episodio de antaño

Discurso Inaugural del año académico 1957 – 1978- Universidad de La Laguna

 

Causan extrañeza ciertos topónimos de Lanzarote por su aparente aspecto vasco.

Precisamente en la banda norte de la isla, donde conocemos mayores contactos con expediciones vizcaínas, hay varios nombres de lugar, que pudieran ser guanches, aunque su apariencia induce a considerarlos introducidos por vizcaínos pobladores del sector. Pues además de los citados expedicionarios vizcaínos y de los gascones compañeros de Bethencourt y Gadifer, tenemos noticia de la permanencia en Lanzarote de varios vascongados, allí radicados largo tiempo, como el citado escribano público de Herrera, Juan Ruiz de Zumeheta. Estos vascos hispanos y franceses pudieron designar los parajes de su propiedad con denominaciones afecti­vas de la tierra que añoraban, o con nombres de lugares similares de su país natal.

La fijación del topónimo, en los casos más seguros, se ha hecho sobre nombres o apellidos personales, como el «Puerto de Arrieta» en el término de Haría, al norte de la isla, y el «Haya de Ayala» en el municipio de Teguise.

Se debe este último al apellido Ryala, que ya estaba en la familia de Diego García de Herrera y luego se extendió profusamente en Canarias. Un Luis de Ayala obtiene en Teguise merced territorial del Marqués de Lanzarote. (Viera: Noticias, X, 8).

Más dudoso es el nombre de Arrieta (vulgarmente se oye también Rieta), debido quizá a Arriete Bethencourt, nombrado alguacil, según Viera (lot. cit.) por el primer Marqués de Lanzarote, o mejor a su antepasado, compañero de Bethencourt, Arriete Perdomo (o Harriete Proudhomme) citado en textos como «señor del paco de Arriete» (Revista de Historia, número 100, 1952, pg. 573) y entre los conquistadores por Abreu (o. c. pg. 47).

Este nombre se ha considerado germánico (citándose ingl. Harry y fr. Henriette dim. de Henry); pero nos parece mejor el apellido gascón o vasco arrieta «pedregal» y con aspiración suletina harrieta (Michelena: o. c. pg. 20), ambas registradas en Canarias. Porque el topónimo usual no ofrece rastro de aspiración; pero con ella escribe el apellido Martín de Torre (Torres Campos, pá­gina 197) buen conocedor de estos compañeros de Bethencourt, al citar a Farriete Prodomo (sic!) junto a Johan Umpiérrez (también escrito Humpierres y Dumpierre), que si no es un Domepierre, cabe sea versión del mismo topónimo gascón («un pierres») fenómeno frecuente, como registra Michelena (o. c. pg. 22).

Otro topónimo lanzaroteño del Mapa del Instituto Geográfico: Lomo de Zalahar, ha de tomarse por euskerismo, si no es errata por Zarzal o Salazar. Y forma más segura parece Órzola (siempre acentuado esdrújulo y escrito a veces Órzula, Orsola y Osola, que erradamente se ha querido explicar por Ürsula); bien documentado de antiguo en su primera forma, como nombre de un caserío y embarcadero al pie y en la "confluencia de las montañas" al norte de Lanzarote, junto al Canal de la Graciosa, y forma de estructura bien poco guanche.

Junto a ésta registra también el Mapa Peñas de Andía, de cla­ra identidad con el conocido nombre vasco, pero discutible como variante guanche desaspirada del conocido topónimo Jandía o Han-día, península sur de la isla de Fuerteventura. Pues tal fenómeno se repite en la forma lanzaroteña Inaguaden (vacilan las fuentes en la grafía del acento), escrito por Torriani (Wólfel, pg. 281) Hainaguaden por Ahinaguaden «junto a las aguas», duplicado del claro topónimo grancanario Giniguada hoy Guiniguada.

La misma duda ofrecen nombres como Haría, municipio, y Uga, caserío de Yaiza, que pudieran tener explicación vasca, sin excluir la guanche; porque carecemos de datos decisivos de su primario valor y del motivo de imposición.

Aunque reduzcamos el número de vasquismos en Lanzarote los pocos seguros son garantía de un temprano afincamiento de vizcaínos en Canarias. Pues la tardía documentación de estos nom­bres en nuestros textos y su posible origen personal, no permite asignarlos a expediciones vizcaínas anteriores a Bethencourt y Gadifer.

Cosa que en cambio podemos asegurar para ciertos nombres castellanos.