PREGONES DE HARÍA  >  Índice

 

           

 Excelentísimo Sr alcalde, queridos paisanos de Haría, hoy me encuentro en mi querido pueblo porque me han elegido para dirigirles mis humildes palabras, seré breve para no cansarles y decirles que el único mérito que tengo para decir el pregón es que soy natural de este pueblo

Vayan mis primeras palabras en homenaje a mis queridos padres que tanto se esforzaron en mi educación y a mi querida abuela y mi tía Isabel a las que tanto debo y fueron otras madres para mí y tan vinculadas estuvieron a este pueblo. Por último a mi querida esposa Saro que tanto significó y sigue significando en mi vida.

Mi agradecimiento a D. Gregorio Barreto por su aportación histórica de la Iglesia de Haría, a mi cuñado D. José Antonio García álamo y al Catedrático de Historia D. Cristóbal García del Rosario por sus estudios sobre Canarias, a D. Javier Reyes Acuña por sus fotografías y a D. Jesús Quesada por el montaje de las mismas.

Comienzo con la proyección de la primera fotografía que muestra un Mapa de Torriani del año 1588 en las que destaca los principales núcleos poblacionales de la época, Arrecife, Teguise y Haría. Continúo con una segunda fotografía que nos enseña una vista de Haría y digo:

Panorámica de Haría
Vista desde La Montaña
Un pueblo, que yo diría
De los más bellos de España
Se esparcen por sus laderas
Sus bonitas casas blancas
(refulgentes como espejos)
Entre cientos de palmeras
Y La Corona, a lo lejos
 

Yo que hice medicina rural les puedo hablar con conocimiento de causa, en la década de los sesenta tenía que hacerme cargo de una población de 5.000 personas solo con un termómetro, un aparato para tomar la tensión y un portaagujas para dar algún punto. Tenía que tratar un infarto en el domicilio del enfermo, eso hoy en inconcebible. Afortunadamente las cosas han cambiado de forma radical, casi todos los pueblos tienen Casa del Médico o Centros de Salud perfectamente dotados para los primeros auxilios y una ambulancia en la puerta para los enfermos que requieran un traslado a un Centro Hospitalario. Actualmente la medicina en España está a la altura de las mejores del mundo. Cuando yo llegué de Barcelona en 1964  tenía que hacer de francotirador, es decir, actuar solo con el consiguiente stress que eso supone. Actualmente en los grandes centros se trabaja en equipo, todos los enfermos se estudian en Sesiones Clínicas y se deciden los tratamientos a seguir. Ya no es la responsabilidad de un solo médico sino de todo un equipo. Los diagnósticos se hacen más precozmente y mejor, los medicamentos han ganado en número y eficacia pero no hay que olvidar los efectos secundarios que los hay y a veces importantes, por eso recomiendo que no se automediquen. De esto podría hablarles ampliamente pero no quiero cansarles y desviarme del asunto que hoy me trajo aquí, solo un inciso. Cuentan que hace muchos, muchos años, llegó a un pueblo un médico joven que quería labrarse su propia experiencia. Se compró una libreta verde y en ella iba apuntando sus tratamientos exitosos. Llegaba un enfermo y decía: "me duele la cabeza", el médico le recetaba aspirina. Al día siguiente le preguntaba si estaba bien y si le respondía que sí, sacaba su libretita verde y apuntaba, "para el dolor de cabeza aspirinas". Otro decía que tenía acidez, le recetaba bicarbonato y si le iba bien apuntaba "para la acidez bicarbonato y así sucesivamente. Un día vino una niña y le dijo:"corra que a mi padre se le atravesó una espina de pescado en la garganta y está muriéndose. Fue a la casa y se encontró al hombre tendido en la cama y quejándose amargamente. El médico no sabía qué hacer era el tiempo de las ventosas y las sanguijuelas así que se le ocurrió preparar una cataplasma, la cogió para ponérsela al enfermo pero estaba tan caliente que la tuvo que soltar a medio camino y le cayó al enfermo en el bajo vientre con lo que este dijo ¡ay! y con el esfuerzo expulsó la espina, entonces el médico sin perder la compostura sacó su libretita verde, se sentó y escribió, "para espinas en la garganta cataplasmas en los cataplines”.

En 1618 hubo una invasión de berberiscos que con 5.000 hombres y al mando de Tabac y Solimán arrasaron Teguise y luego cayeron sobre Haría cuyos hombres se refugiaron en la Cueva de Los Verdes (según la leyenda antigua, residencia de los reyes guanches),la asediaron esperando rendirla por el hambre, pero ignoraban que tenía otra entrada(o salida según se mire) por donde se abastecían y si no hubiese sido por la traición de Francisco Amado que se vio obligado bajo peligro de muerte a revelar la otra entrada. Se rindieron, fueron hechos prisioneros unas 900 personas que fueron devueltos tras pagar un fuerte rescate, no quiso regresar el cuñado de Francisco Amado que había abrazado el Islam (desde que le dijeron que se podía casar con cuatro mujeres y todas trabajarían para él no se lo pensó dos veces).

Ya en 1774 Teguise como capital tenía unas 200 casas (según el Diccionario geográfico estadístico histórico de Madoz de 1845. Haría unas 70 casas, tenía una iglesia pequeña, pero aseada y tres pagos Magua (actual Máguez), Tabayeseco (Tabayesco) y La Montaña que conserva su nombre.

La actual Ermita de San Juan (se proyecta fotografía) corresponde a la primera edificación de la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación que fue quemada. La nueva iglesia se comenzó en 1619-30. Mientras D. Manuel Acuña Figueroa en 1625 pidió permiso para reparar la vieja S. Juan ya que estaba sin puertas y los animales campaban por su recinto. Se reparó y se nombró a S. Juan como copatrono.

Antes de la creación de la Iglesia a los muertos se les llevaba en camello a Teguise para decirle los Oficios Religiosos hasta que se creó la ayuda a la parroquia de Haría en 1561.

A pesar de que Carlos III en 1772 había ordenado que todos los pueblos tuvieran su cementerio y que estos estén situadas en sitios bien ventilados y en las afueras del pueblo, éste no fue el caso de Haría que se hizo al lado de la Iglesia en 1850.

La Iglesia de La Encarnación fue haciéndose poco a poco, ya dije entre 1618-30. Era una Iglesia de tres naves con un coro, fueron fabricando capillas que eran costeados por particulares

La Capilla del Rosario en 1672 costeado por el matrimonio D. Marcial Umpiérrez e Isabel Ramírez

La de Santa Rosa también en el mismo año y por los hermanos Luis y Pedro Cabrera Montañés.

En 1788 se empezó la capilla Mayor aportando dinero el vecindario

La última fue la Capilla de Las Ánimas en 1798 por D. Pedro Alejandro Barreto y su esposa Josefa María Ramírez.

D. Rafael Cortés contribuyó a la construcción del campanario y D. Antonio Ramírez del Castillo, hariano residente en Buenos Aires, donó el reloj en 1914, por último D. Sinforiano Suárez (el cura que me bautizó) en 1935 y D. Rafael Cabrera arregló los techos con un presupuesto de 208 pesetas.

En 1956 fue un duro golpe para el edificio pues un fuerte vendaval hizo que  los techos se vinieran abajo. En 1962 después de aplicar soluciones fallidas, se derribó en recinto para hacer la nueva Iglesia que se inauguró el 25 de Marzo de 1966 (día de La Encarnación). He de referirme a un hecho que sabe poca gente. Mi abuela se llevó a su casa la imagen del Corazón de María y un día me dijo: (me da escalofríos recordarlo). Yo sé que no me moriré hasta que devuelva  la virgen a su morada, y así sucedió.

Había en Lanzarote gran escasez de agua y solo en Teguise existía La Mareta que era un gran depósito que en época de lluvias se llenaban y hubiese sido suficiente para abastecerse durante todo un año pero las filtraciones eran de tal magnitud (como la presa de Mala) que solo duraba unos pocos meses y es por ello que la gente bebía agua de pozos de una malísima calidad y con exceso de hierro con el consiguiente deterioro y manchas marrones de los dientes, mas tarde mejoró con la construcción de aljibes y recogida del agua de lluvia, no obstante, recuerdo que todos los veranos, siempre había algún foco de tifus y casi siempre en personas forasteras, pienso que los de aquí tendrían cierto grado de inmunidad. Hoy gracias a la potabilización del agua que empezó en 1964 (creo que fue la primera de España) la calidad es óptima para el consumo humano y produce unos 2500m3 diarios. No crean que me lo estoy inventando pero cuando íbamos a las fincas en burro, guindábamos el agua de la aljibe y bebíamos del mismo balde nosotros y el burro así que no es tan exagerada la letra de la isa, primero bebe el ganado y después bebe la gente.

En la década de los 40 tomó gran auge el pueblo con la llegada de un batallón de soldados que se repartieron por todos los pagos ya casi no quedan vestigios de su paso, pues todos los nidos de ametralladoras y casamatas que fabricaron han sido destruidos, se integraron en el pueblo e incluso formaron familias y estoy casi seguro que entre el distinguido público hay descendientes de aquella buena gente con algunos de los que llegué a tener gran amistad, especialmente con los cinco últimos que se quedaron en la centralita telefónica que estaba situada en el actual casino  y llamaban la comandancia.

Juan Bautista Cervera fraile franciscano que fue obispo desde 1769-­77 fundó el primer hospital de Lanzarote en la Villa de Teguise. Era un hospital de curación y dicen las crónicas que había dado copiosa limosna para su construcción y para el mantenimiento, dejó los beneficios de dos fincas de los sacerdotes con una dotación de 200 pesos anuales para pagar a médicos, medicinas y enfermeros, debería estar siempre lleno pues tenía la friolera de 3 camas.

La primera casa de expósitos que se crea para recoger a niños desvalidos o abandonados era un verdadero desastre hasta tal punto que por falta de medios o por desidia, la mortalidad era de un 90%, si oyen bien solo sobrevivían 10 de cada 100 niños que ingresaban.

En aquella época de mi niñez, Haría como todos los pueblos de la España negra y profunda, la educación y la medicina estaban muy atrasados, había un alto grado de analfabetismo hasta tal punto que en 1834 sabían leer 119 hombres y 88 mujeres y escribir 88 y 22 respectivamente. Afortunadamente esto ha cambiado radicalmente, hoy Haría es un pueblo culto y moderno y puede estudiar el que quiere, no como antes, que solo estudiaba el que podía, yo reconozco que fui un privilegiado desde ese punto de vista y doy gracias a Dios y al sacrificio de mis padres.

Los menores de 50 años no se podrán creer que en aquel tiempo había cartillas de racionamiento, es decir, que tú ibas a la tienda y solo (después de cortar el cupón correspondiente) te daban un pedazo de jabón, un cuarto kilo de azúcar (cuando había) un cuarto litro de aceite y poco más y con eso tenías que pasarte el mes. Menos mal que aquí las tierras eran muy fértiles y según Olivia Stone daban un 240%, mucho más de lo que menciona la Biblia.

  Haría estaba muy mal comunicada por una carretera (de tierra y llena de baches iba una guagua  LA EXCLUSIVA), no entraba en Arrieta y los que veraneábamos allí teníamos que ir a buscar la carga al Cruce, sabíamos que iba a llegar por la polvareda que levantaba al bajar Trujillo.

George Blas en 1764 ancló en el Rio y después de subir una empinada cuesta, se dirigió a Haría y se quejaba de que era un pueblo poco hospitalario porque nadie lo invitaba a comer pero cambió de opinión cuando a la hora de cenar decía que no solo fue buena sino muy elegante y compuesta por diferentes platos.

La mejor descripción de la Cueva de los Verdes que yo conocí la hace Olivia Stone y a pesar del paso del tiempo es igual a la que yo exploré. Cuando venía a Haría, en verano, era obligado hacer una excusión a la susodicha y comandados por los hermanos Reyes: Nicolás y Paco, íbamos un grupo de amigos. Se entraba por la misma en la que había una oscuridad absoluta y nos alumbrábamos con linternas y antorchas, el camino era pésimo, teníamos que caminar sobre lajas y un terreno blanco como si fuera yeso, salíamos por sucesivos desplomes (las palomas, las vacas etc.). Dice una leyenda que la cueva termina dentro del cráter de La Corona, nosotros nunca encontramos esa salida. Hay otro Jameo (el que llaman el Perdido) con un lago subterráneo bastante extenso al que llegamos hasta el final nadando con una linterna en la boca.

Cuántos y cuántos recuerdos de mi infancia y juventud, había especialistas en contar sus aventuras allende de los mares y nosotros todavía niños los escuchábamos embobados, sentados en la plaza: Modesto, Aquilino, Ramón... ¿Quién no conoció a Ramón "el Rayo"?. Íbamos al cine a ver películas de Fumanchú, Frakestein y El hombre lobo, las veíamos con innumerables cortes.

Recuerdo a amigos entrañables que algunos ya se fueron, para ellos una oración y un emocionado recuerdo y para los que aun viven un gran abrazo.

Sta. Rosa era la principal fiesta del pueblo y la más alegre de la isla, después de la de San Ginés, porque como se celebraba inmediatamente después se aprovechaba para traer a las mejores orquestas que habían acudido a San Ginés y se las disputaban Joaquín y el Billar (Mejías, Teide). A veces tocaba un pianista al que acompañaba Quile con su batería y la gran destreza de manos que adquirió, le sirvió para darle la vuelta a las tortillas en su faceta de cocinero en Arrecife. También hubo un periodo en que los bailes eran amenizados por los hermanos palmeros: Hildo, Juan y Polo, con música de cuerda y sus excelentes voces lo hacían muy bien. Cuando los bailes eran en Máguez, muchas veces, iba en burro, la ventaja hoy en día es que no le harían la prueba de la alcoholemia, ni al burro, ni a mí.

Un verano llegué y me dio mucha tristeza comprobar que la casa de mi abuela, que yo siempre dije como Eté. Mi casa ya no existía y no sin cierta melancolía me vino al pensamiento

Mi casa, ya no es mi casa
Es solo un patio desierto
El aljibe está sin agua
Ya nada crece en el huerto
Mi casa ya no es mi casa
La tiró el Ayuntamiento
Porque dicen que tenía
Deteriorado el cimiento
No hay burro en la gallanía
Ni gallo en el gallinero
Ni cabras en el corral
Ni cochino en el chiquero
Mi casa ya no es mi casa
La tiró el Ayuntamiento
Porque dicen que tenía
Deteriorado el cimiento.

Después animaban las fiestas, la luchada con los mejores luchadores de la época (Matoso, El Pollo de Arrecife, el de Tías, Guajiro, Cubanito, Julián y un largo etc.). Otro de los alicientes del verano eran los partidos de fútbol entre el equipo de Haría cuyo alma mater era el sacerdote D. Juan Arocha y otro que lo formábamos los estudiantes, había que ver la cara que ponía D. Juan cuando les ganábamos que era casi siempre, pues teníamos en nuestras filas el que para mí fue el mejor jugador de Lanzarote, prematuramente malogrado

En aquella época, había un distintivo entre la niñez y la juventud, en la niñez, usabas pantalón corto y solo te tenías por hombre cuando usabas pantalón largo, yo como era pequeñito no me lo bajaron hasta los 17 años por lo que no me dejaban entrar a los bailes, pero yo me las ingeniaba para colarme y aprendía a bailar en una esquina del salón. La fiesta fue decayendo y con el desarrollo y la construcción en la costa de Arrieta y Punta Mujeres, el pueblo se quedaba con muy poca gente y los bailes eran un fracaso por lo que se trasladó a Órzola. El resto de los días íbamos a los bailes de Máguez.

Hacíamos diabluras y dábamos bromas a veces pesadas. Una vez calentamos una peseta de Franco (cogiéndola con una tenazas) en la llama de la cafetera y la pusimos en el mostrador, llegó un amigo de cuyo nombre, sí me acuerdo, pero no quiero nombrar y al coger la moneda pegó un respingo y la soltó de mala manera, yo creo que aun tiene la cara de Franco en la mano (la derecha por supuesto). Otra broma era la "piedra zarda" en la que se mandaba a alguien que llegaba por primera vez al pueblo, con un saco lleno de piedras para que lo llevase a tal sitio y de este otro, puesto de acuerdo con el amigo  le decía que era en otro lado y así sucesivamente lo tenía dando más vueltas que un trompo cargado como un burro. Otra broma era la lezna del zapatero con la que te pinchaban en el trasero después de invitarte a sentarte en la zapatería, esto ya no era una broma sino una animalada.

Y como no, recordar a mi amigo Estanislao (el mudo) que ni habla, ni oye pero se entera y lo dice todo. Es un maestro de la mímica y aunque no aprendió el lenguaje de los sordomudos, solo con un gesto una mueca o un movimiento te retrata a la persona a la que se refiere. Es un fuera de serie.

Hablemos ahora de las fiestas y tradiciones de San Juan

La fiesta de San Juan, fiesta católica con resabios de paganismo, sobrevive a pesar de las reiteradas predicaciones de la Iglesia y las ha dejado ya como meras prácticas sin sentido religioso y como mera rutina por la fuerza de la tradición.

La fiesta de San Juan coincide con la noche más corta del año, el solsticio del verano (en el que el sol alcanza su distancia máxima al Ecuador al Trópico de Cáncer, el de invierno al de Capricornio el 22 de Diciembre

Desde la antigüedad se usaba el agua y el fuego como purificador que sobreviven con raigambres cada vez más débiles y también se apagan los agüeros amorosos y las esperanzadas y superticiosas consultas de las mujeres enfermas del mal de soltería. No obstante, persisten hasta nuestros días y en las viejas leyendas y romances peninsulares el moro siempre robaba a la bella infanta en la noche o en la mañana de S. Juan. Igual en los romances canarios el pirata moro robaba a la doncella que se bañaba en la playa.

Laurencia se fue a bañar
Sus carnes blancas y bellas
Vino un barquito de moros
Y a Laurencia se la llevan
Dice uno de los más populares

Moros y cristianos han celebrado la festividad del santo. Entre los moros, la fiesta era conocida como Alantara y decían que S. Juan y Zacarías eran moros...Alarcón decía que S. Juan es fiesta de todos y que ha sido siempre abogado de todas las cosas.

En Canarias igual que en otros tanto lugares tan pronto como las campanadas del toque de la oración, se encienden las hogueras al mismo tiempo que se bebe y festeja al santo y vuela y retumba el canto de una alegre isa o melancólica folía. Aquí en Haría, los conocidos como diabletes bailan la danza del fuego y después queman al muñeco Facundo.

Dichos populares. Hasta S. Juan no te bañes en el mar que te hace daño el agua. Pero los baños sanjuaneros no solo la tomaban las personas sino que muchos llevaban sus rebaños y caballos al mar con finalidades medico-preventivas

Levantose Conde Olivos
Mañanita de San Juan
Llevó su caballo al agua
A las orillas del mar
Mientras el caballo bebe
Él se pusiere a cantar
Bebe, bebe mi caballo
Dios te me libre de mal

Otra costumbre popular era lavarse el cutis con agua con pétalos de rosas expuesta al sereno durante la noche de víspera quedando seguras de que han embellecido.

Se recogen plantas y hierbas ya que la víspera acrecienta las propiedades curativas y cosméticas

Los Agüeros amorosos ya están en desuso, las mujeres de hoy prefieren consultar por Internet, pero nombraré algunos. Se preparan tres papas, una pelada, otra a medio pelar y otra entera y se colocan debajo de la cama, al despertar la mañana de S. Juan se coge una, si es la pelada el marido será pobre rico si es la entera y mediano si es la ídem. Al toque de la oración en la víspera parten un huevo fresco dentro de la mano y dejan escapar la clara en un vaso con agua y lo dejan toda la noche al sereno y según la forma que tome se deduce la profesión del futuro marido.

Tres higos picones en flor el 1° que se abra será el dueño de su corazón.

Para pronosticar el régimen de lluvias se escriben en papal el nombre de los meses y después de poner un poco de sal se dejan al sereno la víspera, al amanecer según la humedad se sabrá que mes va a llover.

Medicina popular con la prueba del mimbre para las hernias o para que crezca con fuerza el pelo se arrancan unos cuantos el día del santo y se colocan con las puntas hacia arriba dentro de un canuto de caña.

Como vemos a San Juan se le utiliza de todo, como médico, veterinario, farmacéutico, Celestino en el buen sentido de la palabra, meteorólogo y fue el inventor del primer crecepelo y la primera crema de belleza.

Ya no les canso más y para terminar les dejo con la proyección de una puesta de sol desde Guinate que tanto le gustaba contemplar a mi esposa.

Y si alguien, me preguntase
Con orgullo, le diría
Que yo nací en Lanzarote
Mi pueblo se llama Haría
Muchas gracias. Viva Haría. Viva San Juan...