Historia / Cartas de "Alito"

 

 

FUENTE: ECO DE CANARIAS
Máguez, 20 de diciembre de 1.967

 

Señor director de EL ECO DE CANARIAS.  Las Palmas.

Muy señor mío:

No debe creerse que el Plan de Desarrollo corresponde solamente al Gobierno y a los altos organismos de la nación. También los pequeños pueblos y corporaciones tienen su pequeño "Plan de Desarrollo" con el que contribuyen muy eficazmente al engrandecimiento de España y a la prosperidad y elevación del nivel de vida de cada uno de los españoles.

El Ayuntamiento de Haría de Lanzarote, influido, sin duda, por este magnifico espíritu de emulación y superación, también debió pensar en largas noches de insomnio, la forma de contribuir con su granito de arena a ese desarrollo nacional tan deseado por todos. Veamos lo que hizo.

Desde primeros del corriente año 67 se comenzaron furiosamente una serie de obras que prometían una verdadera transformación del municipio, con gran contento del vecindario. Se arreglaron las curvas de caminos que necesariamente más movimientos de tierra, y se cargaban camiones y camiones... que todos llevaban el mismo destino.

Sólo una cosa extrañaba al vecindario, siempre socarrón y desconfiado, era la siguiente: "Una vez sacaba la tierra, algunos se dejaban sin terminar, con montones de piedras y escombros en medio y aún continúan así. Precisamente aquellos por donde no suelen pasar las autoridades cuando visitan la isla.

Se comenzaron las obras de las Escuelas de Haría, en un solar trasero, y allí fueron las excavadoras las que tuvieron la palabra. Con una furiosa actuación que nadie podía explicarse días y día con más y mayor tesón profundizaban las máquinas sacando camiones y camiones de tierras que todos llevaban el mismo camino...

Al ver sacar tantos camiones de tierra el vecindario se puso alborozado y alegre ¡¡Por fin!! Se iban a arreglar todos los caminos del municipio siempre llenos de hoyos, charcos cuando llueve, piedras y cuanto escombro se pueda imaginar. Pero esta alegría duró poco. Los camiones no iban a arreglar ningún camino, no van a rellenar ningún hoyo, ni a tapar ninguna zanja, en algunas de las cuales se podría poner un empleado para enseñársela por serie a los turistas, por su profundidad y "belleza", tal vez mayor que la Cueva de Los Verdes, sino que todos llevaban el mismo destino misterioso...

Se corrió el rumor   de que se iba a hacer otro  "Jameo"  en el casco de Haría  para alborozo de turistas y extrañados. Otros vecinos más positivos, decían que lo que buscaba era petróleo. Nadie, en absoluto, ha podido imaginar que fin llevaban estas enormes excavaciones, con motivo de más de cien camiones de tierra, con un costo elevadísimo, que todavía continúan. Algunos se decían: ¿Querrán enterrar definitivamente a los abnegados y sufridos maestros, cuyas debilidad y avitaminosis, como siga el 2´3 va a necesitar muchos hoyos?.

Poco después se comenzaron las edificaciones. Unas en alto, otras en bajo, y todas en un profundo, feísimo e innecesario hoyo, totalmente contrario a la ventilación, salubridad y alegría que deben tener cuantas construcciones escolares se realicen. Es verdaderamente intolerable que el esfuerzo y el dinero del Estado se malogre finalmente al llegar a estos últimos destinos.

Poseído un día de curiosidad y para averiguar lo que el rumor campesino,  que siempre acierta, decía de verdad, seguimos a estos misteriosos caminos y pudimos comprobar que desde primeros de año, no había hecho otro trabajo que depositar y explanar sus tierras en una finca situada en el lugar denominado  "Las Cuevas", en una finca particular. Allí vi pasar uno, dos, tres, diez, veinte...¡¡muchísimos más!!

¡Oh, luz de la verdad! Entonces comprendí con meridiana claridad el por qué de tantos movimientos de tierras, tantos caminos sin terminar para sacar la tierra a toda prisa, tanta excavadoras en el "Jameo" de las escuelas de Haría y tantos caminos que no era necesario arreglar, porque era muchísimo más urgente "aquello".

Claramente comprendí, pensando con mi mejor buena voluntad y haciéndome fuerza en ello, que se debe tratar de algún campo de deportes, algún solar para asilo de ancianitos, o algún campo de gol para turistas, o en fin cualquier obra benéfica, que sin duda se propone ceder el Ayuntamiento al pueblo de Haría.

Como desde luego, no nos cabe duda que debe ser así, y que debe premiarse y elogiarse esta magnifica y desinteresada actuación de alguien de Ayuntamiento, debemos solicitar, SI ESTA DONACIÓN SE PRODUCE, algo que premie tan desinteresados y altruistas servicios al vecindario, a la provincia y a la Patria.

AÑO, 2005 (Gracias a la colaboración de D. José Pérez Dorta)