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Borges Linares: Su obra En Fuerteventura y Lanzarote

Por Ana María Quesada Agosta
Ofelia Sanabria Díaz

(...) El Cristo de la Sed La primera imagen que Borges Linares realiza para la isla de Lanzarote es un Crucificado para la Iglesia de La Encamación del municipio de Haría, al cual se conoce con el nombre de «Cristo de la Sed», cuya devoción en el tiempo guarda relación con el de la propia imagen, pero que en realidad supone la expresión de un sentimiento secular. Como bien ha señalado Agustín de la Hoz en un pregón que pronunció con motivo de las fiestas celebradas en el municipio, año 1967: «El Cristo de la Sed, como devoción representativa, tendrá una presencia muy singular en Lanzarote, porque la isla conserva aún la virtud y el sentido pleno de la sequía»(27)

La efigie está datada en 1967 y es debida al encargo efectuado por el entonces párroco del valle, D. Enrique Dorta Alfonso. El artista dedicará varios meses de trabajo en su taller en la elaboración de la obra, transcurridos los cuales fue enviada a Lanzarote a bordo del «Ciudad de Mahón» custodiada por el poeta grancanario Chano Sosa(28). Éste le dedicaría al Cristo un soneto, que a continuación transcribimos:

                                  

¿Qué tendrías, Señor, en tu mirada
y en tus brazos abiertos al futuro?
¿A dónde va tu sangre derramada,
y a dónde, dime, ese dolor tan duro?

Por el aire a la cruz petrificada,
en que clavado es tu cuerpo puro,
sube un río de sed hasta la nada
estrellada de gracia que es tu muro.

Por el momento que eleva tu figura
a la faz del desierto y la llanura
derramas tu dolor. Señor, que asombra.

A tus brazos en ala asirme anhelo.
Si te marchas. Señor, déjame en vuelo
el río de tu sangre y de tu sombra(29).

 La imagen se encuentra ubicada presidiendo el altar mayor del re-cinto sacro, conjuntado con otros elementos ajenos a la imaginería tradicional siguiendo las pautas de decorado de Jesús Soto(30). El tradicional madero como soporte del cuerpo agonizante del Cristo ha sido sustituido, en este caso por una cruz cuyo material es hormigón en cuya inter sección se forma un vano cruciforme, recurso utilizado para proporcionar iluminación al interior. La efigie, tallada en madera de riga, es de dos metros de altura. Las sensaciones que nos produce son de serenidad y paz. El desnudo revela los conocimientos anatómicos del artista, aunque éste haya prescindido de representar fielmente la musculatura, dando lugar a una expresión corporal que ofrece cierto idealismo. Prescinde de contorsiones violentas y de actitud dramática, para lo cual se ha controlado el pincel a la hora de policromar las señales de los azotes, los clavos y la lanza. La imagen resuelta, así menos cruenta.
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27. Agustín de la HOZ: «Pregón de las fiestas de Haría». Reproducido en La Provincia, en 1969. Sin datar, pertenece al archivo de Borges Linares.
28. «Una imagen del Crucificado para la iglesia de Haría». Antena. Arrecife, Lanzarote, 20-6-1967, pág. 2.
29. Sebastián SOSA: Reproducido en La Provincia en 1969, sin fechar, pertenece al archivo de Borges Linares.
30. «Una imagen del Crucificado...». Art. cit.Escultura del Cristo de la Sed