HISTORIA  / Aproximación Hª Haría


 

(...) 

No es momento de hablar de la creación de estas figuras, sino de su existencia pasada en lo que es hoy Municipio de Haría. Casi con seguridad se realizó la división administrativa, siguiendo el modelo castellano, en fechas próximas a la constitución de Teguise como Villa, que se sitúa en 1415. Consta de un órgano unipersonal ejecutivo (El Alcalde Pedáneo) y otro colegiado de control (La Junta vecinal): alcalde y dos o cuatro vocales, según población.

Estos locales menores y anteriores al Municipio, se concretaron casi con seguridad en:

Lugar de Haría, Aldea de Máguez, Aldea de Mala, Caserío de Ye, Pago de Tabayesco, Pago de la Montaña, Caserío de Punta Mujeres, Caserío de Arrieta, Pago de Guinate,

Circunstancias como la fertilidad del suelo, las condiciones climáticas, la riqueza costera, condiciones naturales de defensa contra amenazas exteriores han determinado la existencia de un núcleo poblacional, donde le permita una mejor satisfacción de sus necesidades. Concentración que a su vez requiere un esfuerzo para ir miento a las mismas: trabajo, sanidad, educación, vivienda, comunicación, alumbrado, limpieza, ocio, en definitiva: bienestar.

Como ha sido una constante en el asentamiento del hombre a lo largo de la historia, la elección del lugar se ha debido, como se señala en el párrafo anterior, a múltiples circunstancias, predominando siempre el disponer de agua lo más cerca posible, aparte de los mejores terrenos para la ganadería y la agricultura, la defensa y fácil comunicación.

Habría que imaginar a un Lanzarote deshabitado y pensar que harían los que en tales circunstancias arribasen a sus costas y quisieran establecerse en la misma. Sin duda explorarían la isla a fin de conocer los mejores recursos para su asentamiento.

Esto mismo debió de ocurrir en el municipio de Haría, concretamente en sus valles, donde los barrancos cruzaban el paisaje, dejando agua empozada en algunos de su tramos. Podemos dejar correr la imaginación y percibir unos manantiales al pie de barrancos o en la parte baja de las Montañas, como ocurre con el macizo de Famara, en el valle de Temisa con la zona del Chafariz o Fuente del agua, Las siete gotas; además de las fuentes altas de Malpaso y Gayo, la fuente de Guza o los alrededores de la Presa de Mala.

Desconociéndose con certeza el origen de los núcleos que integran el Municipio, es de suponer la existencia de personas en esta zona, por lo que hemos apuntado anteriormente. En el caso concreto de Haría las viviendas, cualquiera fueren sus características y elementos de construcción, se irían situando de forma aislada a lo largo del barranco que divide el pueblo, ejemplo que habrán seguido los nuevos pobladores. Estos, según se escribe, procedían en su mayor parte de Andalucía, lo mismo que los Señores de la Isla, quienes con los poderes que reciben distribuyen algunas tierras entre las personas, especialmente militares que participaron en la conquista y que anteriormente se habían distinguido en las guerras de Andalucía.

Recordando el enclave de las casas más antiguas del pueblo, muchas de ellas desaparecidas, en puntos inmediatos al cruce del barranco de Malpaso y Faja, o en el barrio bajo, junto al mismo barranco, en la zona de Arrieta-Tabayesco, próximo a la desembocadura del barranco de Temisa y en la aldea de Mala. Ello es una muestra de que la nueva población siguió la iniciativa de la población aborigen, además de que de forma paulatina se fueron construyendo en los alrededores de la Ermita de San Juan, primer templo del pueblo, en ruina su primera edificación tras la invasión de 1618.

Consolidados los primeros asentamientos, con la convivencia entre los pocos habitantes, aunque algún autor habla de exceso de población en relación con los escasos medios de subsistencia, y los pobladores incorporados tras la conquista, se van formando los diversos núcleos: lugar, aldeas, caseríos y pagos (origen castellano de carácter administrativo y bajo el poder del señor de la isla).

Según pasan los años, se generaliza el cultivó de los cereales y la propiedad va pasando a manos particulares, 'urge la figura de origen andaluz de Los Cortijos (hacienda y caza de labranza dedicado especialmente al cultivo de cereales). En el Municipio de Haría hay constancia de cortijos en Arrieta, Tabayesco, La Montaña, Órzola y Máguez.

La clave de la organización social reside entonces en los repartimientos de tierras a favor de los repobladores. La calidad de los aprovechamientos agrícolas genera formas diferentes de asentamientos y, por consiguiente, una morfología de núcleos de población que se hará luego perdurable.

Influye de forma decisiva otros dos factores: la necesidad de defensa o protección frente a los invasores y la organización de la economía.

Los años de reconquista en el territorio peninsular (ocho siglos) y los fenómenos de ella derivados tienen su reflejo a la hora del asentamiento poblacional en nuestra isla con gente venida de dicho territorio, especialmente de Andalucía, escenario de la parte final de aquel período. Uno de estos fenómenos fue el predominio del círculo de los guerreros o conquistadores. El otro, la subrogación total o parcial en el poder social y político existente con anterioridad. (Se habla de la convivencia con la población prehispánica, de su interrelación y en su momento de compartir la integración en las milicias (siempre en defensa de la piratería e invasiones de ingleses, portugueses, holandeses, etc.).

El privilegio del villarezgo otorgado por la Corona a un pueblo o núcleo de población ocasiona que pasen a tener ayuntamiento.

En Lanzarote los Reyes Católicos comienza reconociendo los derechos de los señores de la isla. En 1415 Teguise obtiene la consideración de Villa, situada por arriba de las entidades tradicionales de lugar, aldea, caserío, pagos, etc. Se dota de ayuntamiento en su antigua consideración: poder único bajo esta figura coincidente con el Cabildo, también en su consideración tradicional. Ayuntamiento y Cabildo es la misma institución. Su ámbito es insular y sus miembros, bajo la presidencia del Alcalde Mayor, sus corregidores, alguaciles, síndicos personeros, son designados en los primero tiempos por el Señor de la isla. Posteriormente entre en juego la elección e integración en el mismo de representación de los Concejos o Junta vecinales.

Cuando surge el Municipio lo hace con un significado preciso: la emancipación de una determinada comunidad de los poderes- territoriales superiores, el logro de la franquicia frente a ellos. Se plasma en las Cartas de franquicias, Cartas de población, los Fueros.

Se trata de comunidades aldeas dedicadas a la labranza de la tierra, que van quedando sometidas al dominio de su titular territorial. Las Cartas van dirigidas por el Señor a la comunidad vecinal (Aún en aquellos sitios donde el flujo de población se está formando).

En un momento determinado el poder territorial superior, el señor, otorga el privilegio de poder contar autoridades propias y que queden encargados en el territorio de la colectividad de hacer justicia (surge el municipio) mientras el señor tiene el poder sobre esta colectividad.

La creación se plasma en una Carta puebla, un Fuero, a cuyo amparo se lleva a cabo la repoblación de un lugar.

Con la Constitución de 1812 se establece que "se pondrán ayuntamientos en todos los pueblos que no los tenga y en los que convenga que los tenga". En el Arreglo provisional de los Ayuntamientos del Reino, Decreto de 23 de junio de 1835, se estableció la obligación de los pueblos a tener ayuntamiento siempre que la población llegue a los cien vecinos. Esto tenía sus dificultades. No se podía generalizar a la población diseminada en multitud de núcleos. Se fijó en quinientos vecinos y se llegó a exigir dos mil vecinos.

Uno de los procedimiento seguidos fue el de atender a la forma de asentamientos tradicionales referidos de lugar, aldea, caserío, pagos, etc. y fijar el ayuntamiento donde radicaba el concejo, en el núcleo mayor, mejor comunicado o de más entidad por cualquier otra circunstancia, estableciendo en él la sede de la Corporación. Queda así la diferenciación entre el núcleo sede del ayuntamiento y el resto de los demás núcleos, aldeas, caseríos o pagos.

Septiembre de 2010

A. Berriel

1    2   

 

 

 


ANTONIO  BERRIEL PERDOMO

MÁS INFORMACIÓN